Fue uno de los primeros juegos para arcade en atreverse con una temática erótica. El juego consiste en ir ganado espacio a tu enemigo y completar el tablero (con un 75% es suficiente) antes de que se acabe el tiempo o acaben contigo.

Realmente es una vuelta de tuerca del clásico Qix, de Atari. Ahora los enemigos son arañas, ninjas, sapos, bolas de fuego y la recompensa, pues ver algo de chicha pixelada (todo un logro en la época que se trataba). Y es que 6 chicas japonesas estaban dispuestas a mostrar sus encantos, siempre y cuando terminases el tablero y, por consiguiente, con tu enemigo en menos de tres minutos.

En ocasiones, descubres algunos objetos que te ayudan a vencer a tu contrincante (relojes que paralizan a tu enemigo, velocidad…). Además, tienes que ser cauto con el espacio que vas conquistando, pues si demasiado espacio ganado pertenece a la “bella señorita”, la pantalla cambiará. Vamos, que tienes que buscar el equilibrio entre la parte que muestra chica y decorado.
Se crearon varias entregas y, pese a su temática sencilla, a mí siempre me ha gustado Gals Panic.